La remodelación del Aeropuerto Internacional Benito Juárez avanza a pasos agigantados
*Rumbo al Mundial de Fútbol FIFA 2026, una obra esperada desde hace años que busca elevar la infraestructura a estándares de primer mundo.
Por Fernando Olivas Ortiz
Con molestias temporales pero aceptación generalizada entre usuarios, las obras en las Terminales 1 y 2 registran un avance significativo del 35% a inicios de 2026, con metas ambiciosas: alcanzar entre 80% y 90% de conclusión antes de mayo, justo para recibir a miles de aficionados internacionales sin interrupciones mayores durante el torneo.
Los trabajos incluyen modernización de salas de última espera, bandas de equipaje, iluminación, baños, sistemas eléctricos y áreas de migración, todo ejecutado sin detener las operaciones diarias del aeropuerto más transitado del país. Más de 2,000 trabajadores laboran intensamente en 170,000 metros cuadrados, priorizando la seguridad y minimizando afectaciones.

A pesar de cierres parciales en accesos, estacionamientos y algunas salas —que generan filas, recirculaciones y ruido—, los pasajeros consultados por reporteros coinciden en una visión positiva. “Está quedando muy bonito”, “valía la pena la espera” y “por fin va a quedar como se merece México”, expresaron varios mexicanos y extranjeros en entrevistas recientes en las terminales.
La inversión supera los 9 mil millones de pesos de recursos propios, bajo la administración de la Secretaría de Marina. Autoridades destacan que las mejoras reducirán tiempos de espera, optimizarán flujos vehiculares y elevarán la experiencia del pasajero, con identidad mexicana en murales y diseño.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México Benito Juárez, pausará las obras mayores durante el Mundial (del 31 de mayo al 31 de julio de 2026) para enfocarse en operación plena, reanudándolas después para finalizar detalles exteriores a finales de año.
Esta transformación no solo responde a la llegada masiva de visitantes por el Mundial, sino que corrige rezagos históricos en el principal punto de entrada al país, convirtiendo las molestias actuales en una inversión para un aeropuerto moderno, seguro y digno de talla internacional. Los usuarios, aunque reconocen las incomodidades temporales, ven con optimismo el resultado final: un AICM renovado que pondrá en alto el nombre de México ante el mundo.
