Día mundial del sueño: muchos problemas por no conciliarlo
Un buen sueño no solo previene enfermedades, sino que mejora la calidad de vida
Por Fernando Olivas Ortiz
Ciudad de México.- Hoy, 13 de marzo de 2026, se conmemora el Día Mundial del Sueño, una fecha impulsada por la World Sleep Society que busca concienciar a la población sobre la importancia del descanso para la salud integral.
Bajo el lema “Duerme bien, vive mejor” (“Sleep well, live better”), la jornada invita a reflexionar sobre cómo los hábitos de sueño influyen directamente en el bienestar físico, mental y emocional.
El sueño, pilar fundamental de la salud
El sueño no es un lujo, sino un pilar fundamental de la salud, comparable con la alimentación y el ejercicio. La falta de descanso adecuado se asocia con problemas graves como obesidad, hipertensión, diabetes, enfermedades cardíacas, depresión y debilitamiento del sistema inmunológico.
En la vida moderna, diversos factores complican la calidad del descanso. Entre ellos destacan el estrés, la ansiedad, el uso excesivo de pantallas, los horarios irregulares y trastornos como el insomnio, que afectan cada vez a más personas.
¿Cuántas horas se debe dormir?
Especialistas coinciden en que no existe una hora universal exacta para acostarse, ya que depende del ritmo circadiano de cada persona y de sus responsabilidades diarias.
Lo realmente importante es priorizar la duración y la calidad del sueño. Para los adultos, las recomendaciones internacionales señalan que lo ideal es dormir entre siete y nueve horas por noche, aunque el rango más aceptado como óptimo suele ubicarse entre siete y ocho horas para mantener un adecuado rendimiento cognitivo, emocional y físico.
Evitar depender de pastillas para dormir
Los especialistas advierten que no existen pastillas mágicas que sustituyan un sueño natural y reparador. Los medicamentos para dormir deben utilizarse solo bajo supervisión médica y por periodos limitados, ya que su uso prolongado puede generar dependencia y efectos adversos a largo plazo.
En lugar de recurrir a fármacos, se recomienda adoptar hábitos saludables, como:
- Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse
- Crear un ambiente oscuro, silencioso y fresco en el dormitorio
- Evitar cafeína y comidas pesadas durante la noche
- Reducir el estrés mediante técnicas de relajación
- Limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir
Un llamado a priorizar el descanso
En este Día Mundial del Sueño, el mensaje es claro: hacer del descanso una prioridad cotidiana.
Dormir bien no solo ayuda a prevenir enfermedades, también mejora la calidad de vida, la productividad y el estado de ánimo. En definitiva, cuidar el sueño es invertir en una vida más saludable y plena.
