494 años de la Guadalupana: Fe inquebrantable pese a los riesgos y abusos
* Las celebraciones culminaron con las tradicionales Mañanitas en la madrugada, en un ambiente de oración, música y unidad que transforma la Villa de Guadalupe
Por Fernando Olivas Ortiz
Ciudad de México, 12 de diciembre de 2025.– Millones de fieles celebran hoy el 494 aniversario de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, con una devoción que sigue creciendo en México y que la ha consolidado como la “Emperatriz de América” y patrona del continente. La Basílica de Guadalupe, el santuario católico más visitado del mundo, recibió a más de 13 millones de peregrinos en esta festividad, según estimaciones oficiales del Gobierno de la Ciudad de México.
Devoción que une a millones de habitantes. A pesar de las dificultades, el culto guadalupano permanece vivo y en expansión. La Morenita del Tepeyac, cuya imagen milagrosa apareció en la tilma de San Juan Diego en 1531, es venerada con profunda fe por mexicanos de todas las regiones. Este año, como en los anteriores, peregrinos llegaron de estados lejanos caminando, en bicicleta o en vehículos, cargando imágenes, veladoras y ofrendas para pagar promesas o pedir favores.
Las celebraciones culminaron con las tradicionales Mañanitas en la madrugada, en un ambiente de oración, música y unidad que transforma la Villa de Guadalupe en un mar humano de devoción.
Un viacrucis moderno para los peregrinos llegar a la Basílica. Sin embargo, la peregrinación anual dista de ser un camino de rosas. Finalizada la semana más intensa de arribos, muchos guadalupanos regresan exhaustos tras enfrentar no solo el cansancio físico, sino abusos y riesgos que convierten su acto de fe en un verdadero viacrucis.
En las inmediaciones de la Basílica, comerciantes y particulares aprovechan la afluencia para cobrar precios exorbitantes: desde 300 pesos por estacionar en la calle –y hasta más de mil para camiones o trailers–, hasta 7 pesos o más por usar sanitarios públicos en las casas que encuentran el camino. La comida en puestos improvisados hace su agosto con los peregrinos que de diciembre a diciembre guardan dinero para regresar a venerar a la Virgen de Guadalupe.
