“NO ME OLVIDEN” Dijo Ernesto Ruffo Appel,
Fueron las palabras de Ernesto Ruffo Appel, el primer gobernador panista del país, al ser detenido el 27 de julio de 2026 en Ensenada, Baja California y trasladado a la Ciudad de México, por presuntos delitos de “delincuencia organizada, huachicol fiscal y manejo irregular de recursos federales, más lo que resulte”.
Antes de ser gobernador, tuve la deferencia de conocer a este personaje y degustar en un par de ocasiones, de manera privada un aromático café con él, en el restaurante del hotel en que se hospedaba en Culiacán, quien sentía un gran respeto y admiración por Manuel Jesùs “Clouthier” del Rincòn. Motivo de su visita a la capital del estado, según lo manifestó.
Posteriormente, Ruffo Appel, asumió la gubernatura de su estado y ya no lo volví a ver, quien me invitó que lo visitara en Baja California, sin compromiso alguno. Lo anterior debido a que le comenté que parte de mis estudios de preparatoria los hice en Mexicali, donde viví durante 2 años y que conocía perfectamente el Valle de Guadalupe, Tijuana, Rosarito y Ensenada, lugares donde tengo familia muy cercana.
Pues bien, me sigo quedando con la primera impresión; Una persona respetuosa, humilde, amable, tranquila, un ícono de la democracia y un símbolo de la alternancia política, como lo describieron en su tiempo algunos medios de comunicación.
La persona que nos presentó en el restaurante se retiró de la mesa y proseguimos con nuestra conversación debido a la empatía surgida. Me pidió que camináramos un poco para desentumir las piernas y aprovechar para comprar los periódicos nacionales. Nos encontrábamos a una cuadra donde estaba un local que a eso se dedicaba, ubicado por la avenida Álvaro Obregón casi esquina con Colón, creo que se llamaba “Santa Rita”, con el tiempo cerró sus puertas de manera definitiva. Era un atractivo para los visitantes porque en ese lugar encontraban el periódico que solicitaban, o se los conseguían para el siguiente día.
Ernesto Ruffo Appel asistió a los funerales de Manuel “Maquío” Clouthier en Culiacán, Sinaloa, el 1 octubre de 1989, tomando protesta como gobernador un mes después (1 de noviembre de 1989) del trágico y controvertido accidente automovilístico, falleciendo junto con el diputado local Javier Calvo Manrique cuando su vehículo fue impactado por un tráiler en la carretera Culiacán-Mazatlán.
En aquel momento, Ruffo Appel acababa de hacer historia al convertirse en el primer gobernador de oposición en México (en Baja California), un triunfo político, muy cercano a Clouthier, quien había impulsado fuertemente su campaña y el movimiento panista previo. La presencia de Ruffo fue destacada debido a la gran congregación de líderes políticos y sociales de todas las corrientes que se dieron cita para despedir a “Maquío”, excandidato presidencial y considerado líder moral del PAN a nivel nacional.
El destino era Mazatlán para asistir al cierre de campaña de Humberto Rice, candidato del PAN a la presidencia municipal.
Se fueron temprano con la idea de desayunar en un comedero en el Quelite y, para recibir en el aeropuerto a Ernesto Ruffo Appel.
Ruffo Appel, chicano nacido en San Diego, California, era el virtual ganador de la gubernatura de Baja California.
Ese domingo del uno de octubre de 1989, asistiría al cierre de campaña de Rice para motivar a los panistas sinaloenses. Pero Maquío y Calvo Manrique no llegaron. El cierre fue sombrío; aun así, ganó Rice la presidencia a Raúl Darío Cárdenas, del PRI. Ruffo Appel fue el primer gobernador de la oposición en México y Rice el primer alcalde de la oposición en Sinaloa.
En cuanto a los señalamientos que las autoridades federales realizan en contra de Ernesto Ruffo Appel, hay que esperar el resultado de las investigaciones, a quien se le dictó prisión preventiva e ingresado al penal de alta seguridad del Altiplano del Estado de México. ¿Ernesto Ruffo de ayer o Ernesto Ruffo de hoy? La moneda está en el aire.
