Se presupone una caída inminente

*  Actualmente la sociedad mexicana se encuentra más polarizada que nunca

Por: Romina Valladares Ceja

Vanos serán los esfuerzos por intentar salvar lo imposible, la Cuarta Transformación nació en el fracaso víctima de sus mismos integrantes amantes del egocentrismo, la ambición, la mentira, el engaño sustentado en la demagogia,  la lucha interna partidista entre los intereses particulares de sus dirigentes, pero sobre todo y el más importante, una inminente y estrepitosa caída producto de la traición cometida al pueblo de México, a los que confiaron en ése desquebrajado proyecto e intentan sobrevivir en un país abandonados a su suerte en plena pandemia, sin políticas de salud que reflejen el interés por cuidar la vida  de la población.

Actualmente la sociedad mexicana se encuentra más polarizada que nunca, sumida en el desaliento, la preocupación, el miedo a contagiarse y morir o bien, perder a los suyos por el descontrol del virus o lo que es peor aún, tenemos un país de luto por más de 51 mil hogares que han perdido un familiar en la pandemia.

A leguas visible la falta de interés del Presidente Andrés Manuel López Obrador, por cuidar de los mexicanos y ser el verdadero líder que prometió en sus politiquerías así como en  obsoleto y repetitivo discurso de todos los días que desde campaña trascendió diariamente a sus ya también bajas en popularidad, conferencias mañaneras.

En efecto, el Jefe del Ejecutivo no sabe del ejercicio noble, prudente, efectivo y adecuado de la política, no sabe gobernar y se sustenta en la experiencia en las justificaciones y en echar culpas al pasado o a quien se le atraviese de sus fracasos e ineptitudes. Su interés está focalizado en el proceso electoral de 2021, con miras a preservar el poder legislativo federal y estatales durante los 3 años restantes a su administración y pero por supuesto, que a buscar la anhelada reelección, situación que ha encendido los focos de alerta mundial y aunque fíe y confíe, también en Washington, a pesar de las recientes demostraciones de apego que el norteamericano Donald Trump mostró en la reunión sostenida por ambos mandatarios, la que, hasta el mostrador de periódicos de la esquina sabe que es conveniencia y temporalidad con miras reeleccionistas también, pero en la tierra del Tío Sam y buscando la empatía del voto latino.

La decepción nacional hacia quienes en su inicio apoyaron o votaron por la 4T, hoy se ha convertido en personajes en su gran mayoría, que han sufrido los estratos de ser familiares o amigos de fallecidos por Covid-19 y que un sistema endeble de salud no supo responder, más si prometer, pero está pagando las consecuencias de minimizar una contingencia sanitaria, que al seguir el ejemplo del “líder” político nacional, esto es, el Señor López, bromeó, terqueó, mostró estampitas, exhortó a los abrazos y mil actitudes descerebradas más, que hoy reflejan una trágica realidad, incontrolable, producto de la irresponsabilidad política de un Presidente que hasta la fecha, se resiste a usar un cubre bocas, olvidando que es ejemplo nacional y que toda actitud asumida o dejada de realizar, repercute económica, política y socialmente en un país.

Una caída inminente ha iniciado para la 4T, porque desconoce de lealtades, de unidad, de compromisos y de eficacia. Un proyecto que por ello, nació fracasado y olvidó que el discurso, puede sonar bonito y lograr aplausos, inclusive, algunas columnas en primera plana y espacios en medios, pero sin respuestas y acciones efectivas, la sociedad reclama, no acepta engaños, rechaza lo intangible y solamente respalda lo que la realidad le ofrece para avanzar, crecer, pero sobre todo, sobrevivir…esperando lo logre.

Al tiempo e inició la cuenta regresiva…

Romina Valladares Ceja. Columnista

 

 

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