Discurso de clausura de la presidenta de la FIP Zuliana Lainez en el Congreso del Centenario
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El Congreso Mundial del Centenario de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), celebrado en París, concluyó el 7 de mayo. La recién elegida presidenta, Zuliana Lainez, pronunció el discurso de clausura, en el que destacó la lucha contra la impunidad y por unas condiciones de trabajo y de vida dignas para las y los periodistas y las y los trabajadores de los medios de comunicación de todo el mundo como una de las principales prioridades de la Federación.

Por su importancia el discurso de clausura de la presidenta de la FIP, Zuliana Lainez:  

“Compañeros, compañeras;

Primero quiero agradecerles la confianza en todos y cada uno de los que integramos la nueva conducción mundial de la Federación Internacional de Periodistas. Siempre he dicho que para un sindicalista no hay mayor recompensa que recibir la confianza de tus compañeros y compañeras de clase. Tengan la certeza que este equipo trabajará incansablemente por la Federación Internacional de Periodistas.

Todos y todas quienes estamos aquí somos periodistas y sindicalistas. Representamos a nuestros compañeros y compañeras de base y tenemos el deber de lograr mejores condiciones de vida y trabajo para ellos. Tenemos que luchar contra la impunidad en los casos en que nos han arrebatado a nuestros colegas. Tenemos que honrar los principios básicos del periodismo. Compañeros, periodismo es la búsqueda de la verdad, Periodismo es rigor. Periodismo es defensa de la democracia. En momentos en que el mundo avanza la extrema derecha, en que en democracias se recortan derechos y hay regresiones, en los que se instalan regímenes autoritarios, en los que se desconocen los principios básicos del derecho internacional, cuando se mutilan las instituciones que defienden derechos y libertades, cuando se quiere imponer la voz, la lógica y pensamiento del más fuerte, es cuando MAS y MEJOR PERIODISMO NECESITAMOS.

Zuliana Lainez

 

Esta no es una organización no gubernamental. Esta es una federación global. Es la voz de las y los periodistas del mundo. Es el mejor instrumento de batalla para quienes tenemos la responsabilidad de informar. En zonas de guerra o territorios de paz, las y los periodistas siguen siendo blanco deliberado de ataques. Y esto pasa en la franja de Gaza, en Irán, en Líbano, en Sudán, en México, en Haití, en cualquier en los que haya periodistas haciendo su trabajo.

Para defendernos necesitamos estar fuertes. Y cuando hablo de fortaleza hablo de acompañar a nuestras afiliadas. Necesitamos que NUESTRAS organizaciones nacionales sean fuertes, convocantes, representativas. Y no es tarea fácil en momentos en se recortan puestos de trabajo (bajo la excusa de la reestructuración empresarial), o se cierran medios de comunicación tradicionales bajo el argumento de que la industria está en crisis.

Tenemos que responder, y nuestra voz tiene que ser potente. Para eso nos necesitamos todos, unos a otros. Por eso nació esta federación hace 100 años, aquí en París. Y ha sobrevivido a la Gran Depresión de 1929, al ascenso del fascismo y el nazismo en Europa, a guerras mundiales, dictaduras militares en varias regiones del mundo y periodos de autoritarismo, pandemias, profundas transformaciones tecnológicas y a cambios políticos, sociales y culturales de un siglo entero. ¿Y saben porqué hemos sobrevivido?, Porque siendo una federación diversa y plural hemos resistido juntos. Hemos sabido encontrarnos en esos principios y valores que nos unen. Y porque el periodismo en contextos adversos es indispensable para la sobrevivencia de la ciudadanía.

Estamos aquí porque nos avalan 100 años, una organización cimentada en años de lucha, sacrificio y con tantas gentes que han entregado parte de su vida por la FIP. Ayer veía aquí a Mario Guastoni y recordaba a esa égida de líderes de la FIP que tuvieron el temple de sostenerla. En la figura de Mario quiero agradecer a todas y cada una de las personas que hicieron posible este primer siglo de vida de la FIP. Quiero pedirles para él y para todos aquellos hombres y mujeres que han sido parte de la conducción de la FIP a lo largo de estos cien años un aplauso fuerte, sentido y agradecido.

Eterna gratitud a quienes se atrevieron a crear el embrión en esta ciudad en 1926, ante la necesidad de crear una organización global, potente y representativa de los y las periodistas del mundo. Francia, adalid de las luchas obreras, a caballo de los tres últimos siglos, representa y alimenta nuestro trabajo, porque fue aquí donde las reivindicaciones y movimientos de una nueva sociedad que surge a fines del del S.XVIII y principios del S.XIX, nos marca el camino.  Después de la dura y amarga experiencia de la I Guerra Mundial, en ese contexto nuestra organización mundial nace con el firme propósito de defender a los periodistas, como trabajadores y trabajadoras de prensa. Y podemos decir con orgullo que: aquí seguimos.

Nos alimentamos en las luchas del 68, también aquí en París y en Francia, que marcaron a toda una generación. Luchas comunes, en espacios distintos. Luchando por unas condiciones mejores para los y las periodistas del mundo. Somos sindicalistas y nos mueve la lucha por unas condiciones mejores para los y las periodistas y somos periodistas para dar voz a quien no la tiene.  

Los nuevos desafíos de este S.XXI nos tienen que servir de acicate para seguir organizándonos. Hay urgencia de lucha contra la precariedad laboral, contra los ataques a nuestro trabajo, por defender a los y las periodistas que siguen siendo hostigados, perseguidos, acusados, juzgados y lo que es peor, asesinados. 

Se nos presenta ante nosotros y nosotras un nuevo reto, abrir una nueva etapa que nos lleve a cumplir 100 años más. Trabajar, trabajar y trabajar. Esa es mi primera premisa en el cargo. Luchar por todos y cada uno de los y las periodistas, estén en el rincón del planeta donde se encuentren. Para que no sean atacados, física o verbalmente, no sean judicializados por su trabajo de investigación, formula básica de realizar nuestro trabajo de manera correcta. Para que no sea explotados laboralmente. Para que puedan ejercer la profesión de manera digna.

Queridas y queridos compañeros, hemos llegado hasta aquí, después de trabajos, discusiones, debates, puestas en común, hablando y poniendo encima de la mesa las preocupaciones del periodismo, de los y las periodistas en estos tiempos cambiantes. Las mociones aprobadas son nuestro plan de trabajo de los próximos 3 años. El Comité Ejecutivo tiene el deber de llevar adelante lo que ustedes han decidido en este Congreso.

Nuestros debates han constatado que compartimos esta visión común:

Primero: Necesitamos una Federación que mantenga firmemente sus principios fundacionales: la defensa de los periodistas, la dignidad del trabajo periodístico y la solidaridad internacional.

Que lo haga con todos y cada una de las organizaciones que hoy configuran esta Federación, abriendo los brazos a quienes en algún momento no se han sentido representados por ella y a aquellos sindicatos en países donde aún no tenemos representación.

Porque para mí, defender a las y los periodistas y al periodismo no es una cuestión retórica.

Segundo: Esta conducción seguirá trabajando en los próximos años por la Convención Internacional para la Seguridad y Protección de los Periodistas. Esta seguirá siendo una prioridad central en nuestra agenda, como herramienta integral para enfrentar la violencia y la impunidad. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para que esta propuesta se convierta en un compromiso real de la comunidad internacional. Y vamos a necesitar de nuestros colegas griegos en ese cometido.

Tercero: Como federación global, debemos fortalecer nuestras alianzas con el movimiento sindical internacional: con la Confederación Sindical Internacional y con las organizaciones sindicales regionales de las Américas, Europa, África, Asia y Oceanía. Porque defender el trabajo periodístico también forma parte de la lucha más amplia por el trabajo decente en todo el mundo.

Cuarto: Creo firmemente en el trabajo colectivo. La Federación Internacional de Periodistas es más fuerte cuando actúa como equipo y cuando sus órganos de dirección reflejan la diversidad, el pluralismo y la energía de nuestras organizaciones afiliadas. Por ello, me comprometo a fortalecer el trabajo del Comité Ejecutivo y del Comité Administrativo, distribuyendo responsabilidades y representación para que nuestra Federación esté activa en todos los espacios donde se debate el presente y el futuro del periodismo.

Quinto: La FIP debe reforzar su presencia en los principales foros internacionales. Por ello no cejaré hasta estar presentes en los debates de los organismos de las Naciones Unidas, en la UNESCO, en la OIT, en el Consejo de Derechos Humanos y en todos los ámbitos donde se debatan políticas sobre libertad de expresión, trabajo decente y derechos humanos. Nuestra Federación debe ser un punto de referencia indispensable siempre que el mundo hable de los periodistas, del periodismo y de las condiciones en las que se ejerce la profesión.

Somos la voz global de los periodistas. Son nuestros sindicatos los que pueden representar, movilizar y actuar colectivamente.

Compañeros, compañeras, dos cosas finales:

Ayer, al recibir vuestra confianza, me venían a la mente muchos compañeros y compañeras con los que en las últimas casi dos décadas he compartido trabajo en la FIP. Con frustraciones, con victorias, y emociones. Gracias Jim, por tu liderazgo histórico en la FIP, Dominique, Larry, Filemón, María José, Stuart, Luis, Celso, Sabina, Omar, y a todos y cada uno de los compañeros y compañeras con quienes llevamos años de lucha juntos.

Gracias a nuestros compañeros y compañeras de los cuatro sindicatos franceses que han demostrado que juntos podemos! Merci beaucoup compañeros por demostrarnos tanta tenacidad y por esa fraternidad con la que nos recibieron desde el primer día.

Gracias al staff en Bruselas, y a todo el equipo de nuestras oficinas regionales. De manera particular a la oficina que tengo más cerca, la de América Latina y el Caribe. Tenemos el mejor equipo.

Hoy somos los protagonistas del primer siglo de la FIP. Asegurar que haya un segundo y un tercero requiere renovar nuestras estructuras, repensar cómo trabajamos globalmente y acercar la federación al trabajo diario de nuestros sindicatos afiliados.

Vuestro respaldo en este congreso del centenario me reafirma en que sea cual sea el idioma que hablemos o el país en el que vivamos, en un momento de retrocesos y condiciones cada vez más adversas en todo el mundo, una voz global para los periodistas es más necesaria que nunca.

Y juntos trabajaremos para volver a conectar entre nosotros como trabajadores y trabajadoras de la prensa, como compañeros de esta profesión, para que esta voz sea cada vez más fuerte y poderosa.

Liberté, Égalité, Fraternité

Larga vida a la FIP compañeros y compañeras

Qué vivan los trabajadores y trabajadoras que luchan!”

 


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