El Mariachi de México Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

* De Cocula es el mariachi, también lo es de Jalisco, de México y de la humanidad.

* Plaza Garibaldi, reúne cuatro elementos reconocidos como Patrimonio Intangible de la Humanidad

* En muchos países del mundo existen mariachis hasta en Tokio, Japón

Rafael Báez Molina

Pocas cosas hay más mexicanas que el tequila y el mariachi. Y los dos íconos están fuertemente ligados al estado de Jalisco. Muchos mexicanos y extranjeros han sucumbido al salvaje encanto de tomarse un buen vaso de la famosa bebida, acompañados por los festivos acordes de la música de mariachi. Declarado desde 2012 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, el mariachi es una de las más vibrantes tradiciones de México para el mundo.

Breve Historia del Mariachi

Se dice que los primeros grupos musicales antecesores del mariachi comenzaron a tocar en el siglo XVI. Fray Miguel de Bolonia y Alonso de Ávalos, fundadores de la población de Cocula, Jalisco, trajeron consigo la música religiosa tradicional española a la región. Los indígenas del Barrio de La Ascensión la hacen suya y le añaden elementos propios: una guitarrilla parecida al laúd, que luego se transformaría en la vihuela y el guitarrón. Después se incluirían la flauta y la chirimía. En el siglo XX la difusión del mariachi aumentó gracias a la canción Cocula, que popularizaron Jorge Negrete y el Mariachi Vargas de Tecalitlán.

Cocula, cuna del Mariachi. la distancia entre la capital del estado  Guadalajara y Cocula es de 59 km, Si viajas a Cocula  no dejes de visitar el Museo del Mariachi, el cual expone fotografías, instrumentos antiguos y una gran cantidad de objetos relacionados con la historia de este género musical. Ahí se encuentra un mural pintado por Rafael Ramírez que recorre cronológicamente la historia de la música de esta región desde la época prehispánica y colonial, hasta nuestros días.

Cocula es un pueblo creyente, de vivas tradiciones, con una fuerte veneración por su patrono San Miguel Arcángel, a quien celebra con una hermosa fiesta llena de color y alegría, donde se refleja la tradición cultural y el folclore de la población. A la celebración religiosa le siguen los jaripeos, torneos deportivos, corridas de toros, bailes regionales, deliciosa gastronomía, (sobre todo la birria), los dulces tradicionales y la nieve de garrafa. Durante las fiestas, que comienzan el 29 de septiembre, las calles son adornadas con papeles de colores y arreglos florales.

No sólo de Cocula es el mariachi, también lo es de Jalisco, de México y de la humanidad. Y en muchos países del mundo existen mariachis hasta en Tokio, Japón, estos últimos han estado presentes en festejos en Guadalajara

Algunos que se hacen llamar profesionales de la música mexicana, confunden la profesión con la diversión. Olvidando que son celebraciones dónde estamos invitados como trabajadores con una única finalidad, trabajar, amenizar y dar a conocer nuestra música mexicana, muchos grupos no cumplen los requisitos mínimos para ofrecer un show autentico de Mariachi. Es un trabajo que requiere años de experiencia, tener conocimientos musicales y sobre todo ser Profesionales. No basta con uniformar de charro a cualquier persona y darle un instrumento sin estar preparado incluso sin ser músico, a nuestro pesar es lo que ocurre en España.

Los músicos de Mariachi no fueron los únicos que hicieron la historia en el género folclórico, hubo muchos compositores y arreglistas quienes ayudaron a definir un estilo musical que llevó al Mariachi de su base folclórica hasta lo más elevado en composición…Extraído de la serie de colección 1994 “Homenaje al Mariachi” de José L. Hernández. Con el Mariachi Sol de México. (Primer Grupo de Mariachi en la historia nominado al Grammy en su ceremonia No. 49.

El mariachi es uno de los símbolos más conocidos de la cultura y tradición de México, no por nada ya forma parte de la lista de los Patrimonios Inmateriales de la Humanidad hecha por la UNESCO. El traje del mariachi es reconocido a lo largo de todo el mundo, y su historia empieza con el traje de charro, la cual se originó en la región Campo Charro, ubicada en Salamanca, en España. El traje típico de este lugar era un vaquero negro con una chaqueta de traje corto y botas de montar, además de un sombrero, muy similar al de México, sólo que con alas más pequeñas. Antes de que los mariachis adoptaran el traje de charro, se vestían con trajes tradicionales rurales de Jalisco, los cuales consistían en mantas de algodón y paja con hojas de palma como sombreros.

Los mariachis mexicanos adoptaron el traje de charro a principios del siglo XX, pero decidieron añadir una variación de la vestimenta en blanco y otros colores, además le agregaron adornos artesanales, como los botones de oro y plata y múltiples bordados, esto para distinguirse de los jinetes charros y para crear y demostrar su propia identidad. Hoy en día, el traje de mariachi que todos conocemos consta de una chaqueta elegante, un pantalón muy ceñido y entallado o una falda, en el caso de las mujeres, que cuenta con adornos de metal troquelado fabricados en serie o de manera artesanal, una camisa blanca o de color hueso, botines y corbata de rebozo y, por supuesto, el clásico sombrero, que puede estar hecho de lana, pelo de liebre u otros materiales.

La figura y vestimenta del charro se hizo muy popular en la época del Cine de Oro Mexicano, cuando se podían ver en la pantalla a actores como Pedro Infante, Jorge Negrete y Luis Aguilar montados en sus caballos, con mucho porte y presencia, conquistando a las mujeres con sus voces. Por lo que no era raro ver en la calle a personas vestidas de esta manera; sin embargo, los tiempos han cambiado, pero aún tenemos a los mariachis, quienes hicieron suyo este traje, que también los define y los distingue en México y en todo el mundo.

El mariachi no es un invento de una sola persona, sino el producto de una cultura mestiza, religión y música que surgió desde los años 1500. Los historiadores aseguran que en 1533, Fray Juan de Padilla enseñó a la gente nativa de Cocula la doctrina cristiana usando la música española. Los indígenas hicieron rápidamente el esfuerzo por incluir el violín y la guitarra en sus grupos y demostraron tanto talento para copiar los instrumentos que, tiempo después, el indígena Justo Rodríguez Nixen inventó la vihuela usando un caparazón de armadillo. Más tarde el guitarrón fue introducido usando tripas de animales como cuerdas. A lo largo de los siglos XVI y XVII, la música española comenzó a florecer en todo México y junto con la música nativa, dio paso a una mezcla de percusión mestiza y melodía que originó el mariachi.

En algún momento se creyó que la palabra mariachi venía de la palabra francesa “mariage” (“para la boda o la unión”), relacionando al grupo musical con las fiestas durante la ocupación francesa en el occidente de México. Ésta fue una versión muy conocida y la que más duró, incluso aparece en algunos libros de texto; sin embargo fue rechazada en 1981, cuando en los archivos de una iglesia, fue descubierta una carta escrita por el padre Cosme Santa Ana al arzobispo, en donde se queja del ruido de los “mariachis” y fechada en 1848, mucho antes de la ocupación francesa, lo que desmiente el origen francés de la palabra.

 La versión más acertada y sencilla es que el término mariachi se creó en Cocula, Jalisco en el siglo XVI por los indios “cocas”, descendientes de los chimalhuacanos para referirse a “músico o ejecutante de algún instrumento”. Sin embargo, no hay una versión oficial del origen de la palabra, pero parece ser mucho más antigua de lo que se pensaba.

Aunque gozaron de una tradición de varios centenares de años, la música del mariachi era sobre todo una forma de arte de la gente del campo usada como acompañamiento para bailar y era aprendida y enseñada “de oído” solamente. No fue sino hasta principios del siglo pasado en que el mariachi se fue estandarizando con la llegada masiva a la Ciudad de México, después de la Revolución, de grupos que interpretaban este género como el Mariachi de José y Cirilo Marmolejo, llegado al Distrito Federal en 1927. El mariachi, hasta entonces, consistía en un conjunto de instrumentos de cuerdas exclusivamente: guitarra, guitarrón, vihuela y algunas veces arpa, aunque en la parte sureste de México, también se incluyó la flauta para interpretar el huapango.

Ya entrados los años treinta’s, el futuro Presidente Lázaro Cárdenas, en un esfuerzo por unificar la tradición cultural y musical de México, invitó al Marichi Vargas de Tecalitlán (creado por Gaspar Vargas en 1898) a acompañarlo a su campaña en 1936, otorgándole a la música del mariachi gran popularidad y convirtiéndola en un referente de México. Vargas incluyó entonces a un músico entrenado: Rubén Fuentes para dirigir al grupo, estandarizando éste los arreglos de los sones e insistiendo en el uso de la música escrita y no fue sino hasta los años cincuenta’s en que fue incluida la trompeta y se adoptó el traje de charro como vestimenta del mariachi, tal y como hoy lo conocemos.

La plaza Garibaldi o Plaza del Mariachi, está situada en la parte centro norte del Centro Histórico de la Ciudad de México en el barrio de la Lagunilla, sobre del Eje Central Lázaro Cárdenas y las calles de Allende, República de Perú y República de Ecuador en la Colonia Guerrero; colinda con el barrio de Tepito.

Es famosa por los grupos de mariachis, grupos norteños, tríos románticos y grupos de música veracruzana que ahí se reúnen, vestidos con su atuendo típico y equipado con sus instrumentos musicales. Por muchos años ha sido el lugar de elección para conseguir a un mariachi quien cante o acompañe una serenata, toque y cante en una fiesta de quinceañera, o en algunos cumpleaños, noches mexicanas y otros festejos.

Hacia 1923 en la vieja plaza de Garibaldi, que estaba rodeada de vecindades había pequeños comercios, un mercado, un expendio de pulque y una cantina llamada el “Tenampa” propiedad de Juan Hernández Ibarra, comerciante originario del pueblo de Cocula, Jalisco. En él, (hasta hoy famoso “Tenampa”) se presentó por primera vez el conjunto “Mariachi Coculense” dirigido por Concepción Andrade. A partir de ahí la Plaza de Garibaldi fue dándose a conocer como un animado lugar para ir a escuchar conjuntos folclóricos, especialmente mariachis y para degustar de la gastronomía típica de Jalisco y del Valle de México.

El nombre de la plaza durante la época colonial fue Plazuela de Jardín, y más tarde Plaza del Baratillo, nombre que adoptó en 1871 cuando fue sede de El Baratillo, un tianguis donde se comercializaban objetos usados y baratos y que anteriormente se ubicaba en la plazuela del Factor. Conservó ese nombre hasta 1921, año en que se celebró el primer centenario de la consumación de la Independencia de México y cambió su nombre a Plaza Garibaldi en alusión al nieto de Giuseppe Garibaldi, José “Peppino” Garibaldi, quien combatiera en 1911 en las filas de Francisco I. Madero en Chihuahua, durante la Revolución Mexicana.

El 22 de noviembre en la plaza se celebra a Santa Cecilia de Roma patrona de los músicos. Plaza Garibaldi, reúne cuatro elementos reconocidos como Patrimonio Intangible de la Humanidad. El Centro Histórico del Distrito Federal, La gastronomía mexicana, en su mercado San Camilito y los múltiples establecimientos mercantiles de la plaza. El tequila, el mariachi, pero además se baila al ritmo de la salsa y la cumbia, también Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

 

 

 

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